GREMIALES

3 de octubre de 2019

La Central de los Trabajadores Argentinos anuncia hoy su retorno a la CGT

A 28 años de su desprendimiento, el espacio liderado por Hugo Yasky resolverá esta tarde la unidad del movimiento obrero con la participación de Alberto Fernández.

Con el candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, sentado en primera fila, la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) conducida por Hugo Yasky anuncia este jueves su incorporación a la Confederación General del Trabajo (CGT), a 28 años de su desprendimiento.

La central sindical deliberará en el microestadio del club Lanús, con invitados como Hugo Moyano, Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Palazzo, además de Fernández, quienes apoyan la necesidad de aglutinar en la mayor medida posible al movimiento obrero para terminar con la dispersión que signó la vida sindical de las últimas décadas.


 
Yasky explicó que "la firme idea, que será aprobada por unanimidad o abrumadora mayoría y ya fue debatida y adoptada, es regresar al seno de la CGT para fortalecer la unidad del movimiento obrero en una única central trabajadora".

Sin embargo, el dirigente gremial negó de plano que el impacto político de la estrategia ya determinada por esa central obrera signifique "la inmediata desaparición de la CTA".

"De ninguna manera, la decisión política de regresar a la CGT implicará la inmediata desaparición de la CTA sino el comienzo de un sinuoso camino hacia la unidad", afirmó.

Desde las 16 deliberará en el microestadio de Lanús el Congreso Anual Ordinario de la central, y dos horas después lo hará el Plenario Nacional del sector.

"En principio, luego de la aprobación de la base para regresar a la CGT, también se leerá un documento de respaldo a la fórmula Fernández-Fernández para el 27 de octubre y de refundación del pacto social en la Argentina", puntualizó el sindicalista.


 
Yasky precisó que a partir de entonces comenzará "el sinuoso camino del diálogo con los dirigentes de la CGT, en procura de plasmar el indispensable y necesario objetivo de alcanzar consensos básicos para la unidad total del movimiento obrero argentino".

La escisión de la CTA comenzó a gestarse en 1989 cuando el sector de "los Gordos", agrupado en la corriente interna Movimiento Sindical Menem Presidente (MSMP) cobró fuerza en la CGT y con ayuda del gobierno de la época logró el desplazamiento en la conducción de Saúl Ubaldini, que resistía al disciplinamiento de la central gremial detrás de las políticas económicas que impulsaba el presidente riojano.

El primer secretario general fue el estatal Víctor De Gennaro y lo sucedió el docente Yasky, quien alineó a la CTA a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.

Esta situación detonó la fractura de la central y la creación de la CTA Autónoma, bajo la conducción de Pablo Micheli, que mantuvo una postura crítica del kirchnerismo.

La resistencia al gobierno de Mauricio Macri volvió a juntar a Yasky y Micheli en un mismo frente sindical y ahora ambos apoyan la candidatura presidencial de Fernández.

Sin embargo, el dirigente estatal aclaró que, por ahora, no acompañará la disolución de la CTA en la CGT hasta que no haya garantías de que la conducción no recaerá en "Los Gordos".

"Estamos de acuerdo con la unidad pero no con amontonar, no nos convence que (el actual secretario general de la CGT Héctor) Daer fuera el que quede bien parado y termine conduciendo este proceso de unificación", resaltó Micheli en diálogo con AM 530.

"Los Gordos le allanaron el camino a Macri en los últimos tiempos. Ahora porque están cerca de Alberto (Fernández) y Cristina dejaron de ser funcionales a Macri, pero nosotros no nos olvidamos", avisó.

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