SOCIEDAD

8 de octubre de 2019

Día del Estudiante Solidario: un proyecto de futuro que incluye el valor de la solidaridad

El 8 de octubre de 2006, un grupo de estudiantes de la Ciudad de Buenos Aires, que volvían de realizar una actividad solidaria en el Chaco, sufrieron un trágico accidente vial.

A partir de 2007, el Ministerio de Educación y Deportes de la Nación decidió incorporar al calendario el Día del Estudiante Solidario en conmemoración a las víctimas del hecho y para reivindicar el compromiso social de los estudiantes. Al respecto opinó para Télam Lucila de La Serna, mamá de Benjamin Bravo de la Serna, quien falleció en la tragedia y miembro fundador de Conducir a Conciencia.

  El 8 de octubre del 2006, cuando regresaban de un viaje solidario murieron en un siniestro vial Benjamín Bravo de la Serna, Nicolás Kohen, Justine Hartman, Federico Ecker, Daniela D'Agostino, Lucas Levin, Julieta Giataganellis, Julieta Posilovic, Delfina Goldaracena y Mariana Boye.   Eran jóvenes que vivían la solidaridad, soñaban con un país mejor sin perder la frescura de su edad. Estas muertes se hubieran podido evitar con un control adecuado del Estado y la existencia de una responsabilidad social de los conductores. Desde Conduciendo a Conciencia trabajamos desde dos ejes: la seguridad vial y la solidaridad. Muchos de los siniestros viales develan una actitud personal donde el otro no importa, el otro desaparece como tal y se producen siniestros con altos costos a la vida humana. Es fundamental la promoción de una cultura solidaria.   En su homenaje, en el año 2007, el Consejo Federal de Educación, declaró el 8 de octubre el día del Estudiante Solidario. Instala así en la agenda escolar la importancia de la solidaridad.   ¿Qué es la solidaridad?   Se definesolidaridadcomo elapoyo a una causa, la colaboración a las personas. La solidaridad posibilita el encuentro con el otro, un otro diferente, con sus características personales y culturales.   El espíritu solidario se visualiza en las catástrofes naturales, por ejemplo inundaciones y terremotos. Ante la perplejidad de la fuerza de la naturaleza y su destrucción, muchas personas se presentan solidariamente en auxilio de quienes lo necesitan. Surge espontáneamente el deseo de dar al otro, algo de lo que han perdido.   Sin embargo, son muchas las personas que viven bajo una pobreza estructural, se les dificulta el acceso al agua, comida y otras necesidades básicas. Podemos hablar de verdaderas catástrofes diarias pero, no siempre se considera que deberían ser también alcanzadas por una mirada solidaria que les posibilite mejorar su futuro.   En la solidaridad no hay una relación de superior/inferior, se respeta la singularidad de cada uno. Hay acciones que se realizan "por el bien del otro" pero que buscan transformarlo en alguien sin voluntad, dócil y obediente. La verdadera solidaridad es del orden de la construcción y respeta la autonomía. La solidaridad busca la promoción del otro, que pueda desarrollar sus necesidades, sus sueños y sus proyectos; lo potencia favorablemente.   Hace poco escuchamos a Raúl Porcheto decir "…es casi subversivo pensar en el otro". Define la problemática de la sociedad actual, adormecida e individualista, donde se presenta al otro como alguien "no pensado", alguien peligroso, que limita, es un obstáculo y no como alguien que potencia y enriquece.   Es necesario promover desde la infancia el valor de la solidaridad. Al declararse el día del estudiante solidario, se promueve un proyecto de futuro que incluye el valor de la solidaridad con un propósito de transformación cultural profundo y permanente.

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