DEPORTES  10 de mayo de 2018

Boca bicampeón al ganar la Superliga 2018

Boca Juniors se coronó campeón de la Superliga al empatar hoy 2 a 2 en su visita a Gimnasia en La Plata. Pablo Pérez y Ramón “Wanchope” Ábila fueron los goleados “xeneizes”.

Esta vez, el festejo no fue desde un hotel, a la espera de otro resultado que sentenciara la historia, tal como sucedió hace casi un año en Bahía Blanca. Esta estrella, la número 67 de su historia, Boca pudo darse el lujo de celebrarla como más le gusta a un plantel: adentro de una cancha, para luego ir inmediatamente a la Bombonera a celebrar con su gente. El conjunto de Guillermo Barros Schelotto ya es bicampeón del fútbol argentino. Porque esa unidad que le faltaba terminó de conseguirla en el Bosque platense con la igualdad (2-2) ante Gimnasia, en el encuentro postergado por la 25ta jornada de la Superliga. El primer paso está dado, la presión disminuye y ahora hay más tranquilidad.

Se demoró mucho más de lo debido. Por la diferencia de nombres con respecto a sus perseguidores y la gran mayoría de los otros 27 equipos que actuaron en este certamen, la distancia enorme que en algún momento llevó (alcanzó los nueve puntos) y la cantidad de veces que sus escoltas se cayeron, el segundo título doméstico consecutivo debió llegar con anterioridad. Pero Boca es así: generalmente, le gusta sufrir. En la etapa final de este torneo que ahora le pertenece, supo demostrar aquello. Porque en realidad, el verdadero rival suyo no fue otro que el equipo que llevaba camiseta azul y oro.

De hecho, la noche en La Plata fue una muestra más. Porque no aprovechó su momento cuando se puso en ventaja a los 12 minutos, cuando Ramón Ábila bajó con el pecho un centro de Nández desde la derecha y lo dejó a Pablo Pérez de cara al arco. Al contrario, le cedió el dominio al local y no tuvo grandes respuestas. Así recibió la igualdad, paradójicamente, por Nicolás Colazo, hincha boquense y ex jugador del club. Sin embargo, Gimnasia generó algunos problemas más en el primer tiempo que pudieron haber complicado más al equipo de los Mellizos.

En el entretiempo, Boca entendió que de seguir así, por el mal camino de la escasa actitud y la relajación, pasaría de la trasnoche de festejos al insomnio de las pesadillas. Entonces, reaccionó: fue un equipo más luchador, con mayor dominio y varias aproximaciones. No obstante, fue un error de Maximiliano Coronel y la viveza de Wanchope de nunca dar una pelota por perdida el que le permitió respirar a Guillermo, sentado en el banco, Daniel Angelici, desde el palco, y a los hinchas, en sus casas y los alrededores de la Bombonera: la robó y no falló en el mano a mano para ya meterse el trofeo en el bolsillo.

Pese a jugar un mejor segundo tiempo, la visita no dejó de sufrir. Restando 9 minutos para el epílogo, un remate de Brahian Aleman que se desvió en Lisandro Magallán se metió en el arco de Rossi para ponerle suspenso a los festejos.

Un grito de campeón en forma de desahogo que a partir de este jueves transformarán en forma de motivación y confianza para encarar lo más fuerte del semestre: clasificarse a los octavos de final de la Copa Libertadores. De no haber conseguido el título, todo hubiese sido desesperación.

Boca festejó en La Plata su bicampeonato local. Otra vez con Guillermo Barros Schelotto como DT.

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